LA ASISTENCIA HUMANITARIA
PRESTADA POR CASCOS BLANCOS.
Como consecuencia de la situación de crisis en el
Líbano ocurrida en julio 2006, y ante la solicitud
de asistencia efectuada a la comunidad internacional por el
Primer Ministro de ese país, que fuera refrendada por
la Oficina de Coordinación para los Asuntos Humanitarios
(OCHA) de las Naciones Unidas, la Argentina resolvió
responder brindando asistencia humanitaria por medio de la
Comisión Cascos Blancos.
A través de consultas efectuadas con las representaciones
del Ministerio de Relaciones Exteriores ante Naciones Unidas,
las realizadas directamente a organismos de estrecha relación
operativa con Cascos Blancos como Voluntarios de Naciones
Unidas (VNU) y la propia Oficina de Coordinación para
los Asuntos Humanitarios (OCHA), y por gestiones de nuestras
embajadas en Líbano, Siria e Israel, se obtuvieron
una serie de datos sumamente útiles para ir definiendo
la misión. La evaluación permitió considerar
la vía a través de Chipre como la más
adecuada para canalizar dicha asistencia.
En ese sentido, se consideró oportuno concretar una
avanzada con el desplazamiento de un experto de Cascos Blancos/Naciones
Unidas que tomó contacto directo tanto con la situación
como con los responsables de los organismos internacionales
actuantes en el terreno, para definir las características
de la misión de asistencia de Argentina.
Siendo Chipre una de las cabeceras del corredor humanitario
habilitado para la asistencia humanitaria, el enviado fue
invitado al “cluster” de Naciones Unidas en materia
logística allí conformado (UNJLC), que preside
el Programa Mundial de Alimentos/PMA e integran, entre otros
ACNUR (Refugiados), OMS (Salud), además de la OCHA.
A partir de ello, y atendiendo a las necesidades expresadas
por el Líbano y Naciones Unidas, Cascos Blancos canalizó
aportes humanitarios del propio gobierno y pueblo argentino
pero especialmente de la comunidad libanesa en Argentina,
alcanzando así a algo más de 2,5 Toneladas entre
medicamentos (desde penicilinas y poderosos analgésicos
hasta pastillas potabilizadoras de agua), alimentos no perecederos,
material sanitario descartable, frazadas y carpas, todo lo
cual fue enviado por vía aérea a Lárnaca/Chipre.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC) facilitó
el transporte desde allí a Beirut/Líbano por
vía marítima, conforme las restricciones operativas
que debían concertarse con las autoridades israelíes
y libanesas, habiendo llegado la asistencia a destino de acuerdo
a lo planificado.
Cascos Blancos ha reunido una nueva carga humanitaria (aproximadamente
1,3 Toneladas) que está pronta a despacharse en cuanto
la rehabilitación operativa del aeropuerto de Beirut
así lo permita.
Las consultas efectuadas con Naciones Unidas y con nuestras
representaciones diplomáticas tornan aconsejable mantenerse
expectantes en cuanto a la decisión de enviar un equipo
de voluntarios Cascos Blancos, estimándose como apropiado
-por el momento- limitar la asistencia al envío de
cargas humanitarias encuadradas en los requerimientos específicos
de las autoridades locales.
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