Junto al drama
que desatan los desastres, aparece una de las caras más
destacadas de la gente común, de las organizaciones,
estatales y privadas, de los organismos internacionales y
de los gobiernos: la solidaridad, la desesperación
por ayudar, por mitigar, en algo al menos, el dolor, el sufrimiento,
las pérdidas de todo tipo que sufren las víctimas
de esas tragedias.
Ese deseo de ayudar, se refleja en el envío de suministros
de socorro, que llega a la zona afectada, poco después
de producido el desastre. La cantidad, muchas veces abrumadora
de suministros recibidos, la pertinencia de los mismos a las
secuelas generadas, la capacidad organizativa para receptar,
organizar y derivar recursos, mercaderías, medicamentos,
ropas, alimentos, tiendas de campaña, muchas veces
representa un serio problema logístico y administrativo
para las autoridades nacionales.
El Sistema de Manejo de Suministros “SUMA”,
constituye una herramienta que contribuye al manejo de esos
suministros, desde el momento en que la oferta ha sido hecha
por los donantes, hasta que llegan al área de desastre,
se almacenan y distribuyen. Permite mantener informados tanto
a los administradores de desastres y organismos humanitarios
como a los donantes, la prensa y los beneficiarios sobre qué
es lo que se ha recibido y su forma de distribución.
| “SUMA” Bariloche
(2004) |
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| “SUMA” de capacitadores
Buenos Aires (2004) |
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| “SUMA” Tucumán (2004) |
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| “SUMA” Villa María
(2004) |
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| “SUMA” Concordia (2004) |
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